miércoles, 8 de julio de 2009

Un gato (II)

Yo soy ese pequeño gato negro al que todos temen... Y aunque no te lo creas soy yo la que tiene motivos para tener miedo. No .
Créeme.
¿Acaso no ves el abismo del que provengo? ¿Y el que me rodea por todas partes?
Mi negrura no puede competir con la que se asoma a la boca del mismo Cancerbero. Y todo lo que tengo son dos monedas verdes que ningún barquero de la laguna Estigia aceptará. Ni tampoco.
Sí. Ya sólo soy ese pobre gato al que señalas y, con suerte, acaricias cuando paso junto a ti. Nada más.
Foto: 23 de Abril de 2008. La Alberca (Salamanca)

6 comentarios:

Belén dijo...

Entiendo esa reacción, no se si es la mas sana, pero la entiendo tanto...

Besicos

dintel dijo...

No había pensado que el gato tiene siete monedas!

Seth Fortuyn dijo...

Hay consuelos que son como llenar una piscina con cuentagotas. Y abismos imposibles de iluminar del todo.
Curioso botón.

Alice Springs dijo...

Belén: No hay que entenderlo, sino sentirlo.
Dintel: ;)
Seth: Me alegro de que te haya gustado.
Besicos de limón

En cuanto a mí, soy estudiante de Biología a tiempo parcial, jeje, la otra parte de mi tiempo la acapara el atletismo. dijo...

Un gato negro....jojojojo. Nunca he entendido muchas de las supersticiones que jalonan nuestra geografía.

Un saludo

Mariano Zurdo dijo...

La reina de las pocas frases, esa eres tú...
Besitos/azos.