jueves 8 de diciembre de 2011

Diamante

Eres como un diamante.
Tu núcleo es vulgar carbono, como el mío, como el de otros; como el de ese bello cuadro, como el de ese montón de mierda.
Eres tan corriente como raro.
Porque tu carbono, tu esencia, el material común que vertebra tus extraordinarios sueños, sólo se torna único bajo presión. No todos la soportan.
Pero tú sí.
Y cuando te muestras, cuando al fin brillas —¡ah, cuando brillas!—, todos quieren poseerte. Te buscan y manchan esa búsqueda con sangre. Pagarían cualquier precio. —todos lo sabemos— que las mujeres de la galaxia entera quieren uno como tú.
Aunque siempre se empeñan en cambiarte. Te pulen para que afloren todas tus facetas, y te transforman en un ser frío y extraterrestre.
Yo... yo te encuentro bello tal y como te encontré.
Sé que existen mil y una imitaciones de ti, quizá más fáciles y perfectas. Pero no te quiero sólo para lucirte.
Quiero que seas mi diamante. Mi amante de día.

viernes 30 de septiembre de 2011

Memoria

Aunque el corazón olvide, lo verdaderamente jodido es que la piel sigue recordando.

domingo 28 de agosto de 2011

Soneto al jazz

Eres, ojazos, muy parecido al jazz.
Tu melodía es tan alucinante
como seca y enjuta cual Rocinante
que frente al molino perdió batallas.

Quizá busques nuevos huesos que roer
aunque sólo te encuentren lindas perras;
y entonces yacerán bajo tierra
los únicos labios que pudiste comer.

Conozco bien tu corazón de amianto
y de napalm mis ojos inundaré
hasta fundirlo junto con mi llanto.

Adiós, caballero con alma de chaqué;
ahí te quedes solo con tu espanto
y sueñes todo negro como el café.

martes 26 de julio de 2011

La liebre y la tortuga

Lo que a ti te pasa es que piensas que jamás te podré morder.
Tu silencio nuestro de cada día le resta corazoncitos a tu contador de vidas extra. Pero en el mundo real el Game Over no se arregla insertando otra coin, sino con hechos.
Y a lo hecho, pecho; como esa caja donde late ese órgano bomba que un día desactivaste.
Del amor al odio hay un paso tan corto que hasta una tortuga -mordedora- lo puede dar.
Foto: 26 de Julio de 2011. Aula del Mar (Málaga)

viernes 10 de junio de 2011

Fénix

En la jaula de tus costillas se ha encerrado el tiempo. Sé a lo que tiene miedo.
Pero yo igualmente ardo; y desde el Infierno te sonrío mientras se me consume el corazón.
No le temas al fuego. Que te rodee. Como a mí.
... Las cenizas del amor ensucian, pero -¿sabes?- al menos se recogen sin sangre.

lunes 23 de mayo de 2011

Es y no es

Es un caballo galopando sobre las praderas de mi calma.
Es una chispa que se acerca lentamente a mi corazón de carbón.
Es un temblor de Parkinson en un concurso de efecto dominó.
Es y no es... pero sólo eres -y no eres- .

domingo 13 de febrero de 2011

Odio (III)

Te escribo esto mientras te odio.
Te odio mientras te escribo esto.
El orden de los factores no altera el producto cuando la suma de tus factores eleva al infinito mi repulsión.
Eres una constante pero -sea como sea- voy a suprimirte de la ecuación.

jueves 2 de diciembre de 2010

Nieve (II)

... Todos le tememos a algo; sobre todo al frío. Sólo existen tres posibles grados de quemadura frente a los 273, 15 bajo cero. Así que teme, aterrorízate; siente cómo se te hiela el miocardio y con cada copo muere uno de sus latidos.
Acojónate.
La nieve es una lluvia blanca disfrazada de sicario. Y yo figuro en el top ten de su lista negra; culpable de asilar varias emociones prohibidas con rostro de preso político en el sótano de mi corazón.
Pero hoy no odio la nieve. Aunque sólo sea porque a ti te encanta.
Foto: 15 de Diciembre de 2009. Salamanca.

jueves 24 de junio de 2010

Der Kuss

... Cada vez que me besabas, nos tatuabas en el cuadro de Gustav Klimt. Y una compleja ecuación demostraba que la unidad equivale a dos.
Ahora la nostalgia es el pan mío de cada día. Doscientos seis kilómetros multiplicados por tres meses hacen un dolor total de... Maldita sea, ¿qué unidad cuantifica las lágrimas?
La incomprensión forma parte del juego y viene de los dos bandos.
No quiero tu game over. To me you're perfect.
Y Septiembre es un bálsamo que el Verano me niega.