domingo, 16 de diciembre de 2007

Terminar con todo

... Hay veces en que la contradicción entre querer y poder se muestra más fiera que nunca. En ocasiones debes elegir no entre lo que quieres y lo que no; sino entre morir o vivir, ganar o perder, ser o no ser.
Ojalá toda esta locura pudiera liarse en un pequeño cigarrillo, fumármelo y terminar con todo.
Aunque ya se sabe que los sentimientos son como esos cánceres con filtro: nunca vienen solos -sino con una docena de compañeros-, y parecen terminarse pronto; pero dejan su huella en forma de tumor.
Benigno o maligno, ya es otra cuestión. Duelen igual.

4 comentarios:

Vitote dijo...

Los tumores se extirpan, unos con cirugía y otros con cerveza...Salvo cuando están tan extendidos que afectan a órganos vitales...Espero que lleguemos a tiempo.

A cuidarse

Mariano Zurdo dijo...

Sea benigno o maligno hay que concentrars en reunir fuerzas y luchar hasta la extenuación.
Besitos/azos.

Arwen dijo...

Sí es difícil, sí, pero luego todo se hace más fácil... O eso nos venden...

Alize dijo...

Vitote: La cerveza suele sanarlo casi todo. Aunque nunca constituye un remedio definitivo.
Mariano: Eso hago. Lucho. Siempre lo he hecho.
Arwen: Tal vez nos lo vendan, pero yo creo que si luchas todo termina por hacerse más fácil... Y qué decir si te gusta luchar... Entras en una espiral de la que quizá no salgas nunca.