sábado, 5 de julio de 2008

"Recuerdos"

martes, 1 de julio de 2008

Limones en viñetas

Miquel me ha propuesto una buena idea: convertir mis relatos en historietas breves.
No sé si alguno de ellos merece tal honor, ni siquiera si tengo algún tipo de talento para ello ya que nunca he hecho cómic... Pero le he prometido intentarlo en una sección que llamaré Limones en viñetas.
¿Podríais decirme con cuál empiezo?

lunes, 9 de junio de 2008

Hoy, triste (II)

Ayer sólo era capaz del silencio. Hoy piensa en la derrota.
Hoy, triste.
No debería torturarse así. Para qué. Si él no puede verla. Está a 205,6 kilómetros de distancia y a un milímetro infinito de quererla.
Sonríe. Pero... pero es una sonrisa triste.
Para no llorar se imagina que esto es una película. Que en algún momento antes de que lleguen los negros créditos y suene una marcha fúnebre, él la besará. O que existe un mágico botón de rebobinado directo al pasado, al tiempo de las ausencias y las oportunidades.
Y vuelve a sonreír. Esta vez es de verdad.
Muy racionalmente sueña con locuras. Sueña con 1500 días felices ajenos a ella. Con 48 periódicas horas de agonía. Sueña con el puto Verano. Aún le teme.
De repente imagina sus ojos gritando "No".
Y sonríe cuando una flecha venenosa se le clava en el corazón.
Hoy, triste.

miércoles, 4 de junio de 2008

Ojos árticos

Me miras,
y el primer disparo de francotirador
directo al corazón.

Con esos ojos árticos tuyos
tan cálidos.

Uf.

... Qué frío;
ya estoy ardiendo.

viernes, 30 de mayo de 2008

Manzanas envenenadas

... Dicen que si continúas
a algún sitio llegarás.
Siempre me gustó caminar.

Huye sin mirar atrás,
yo quizás estaré bien.

¿Ves?

Te sonrío,
aunque se me esté partiendo el corazón.

El olvido es un jardín del Paraíso
y tú su fruto prohibido;
tus ojos dos manzanas envenenadas
a las que -ya no puedo- renunciar.

sábado, 24 de mayo de 2008

De llamas y abismos

... Es cuando te asomas a un abismo; un puto precipicio insondable. Ni siquiera es un agujero negro, porque no te arrastra. Caes porque tú quieres. Aunque lo peor es cuando echas un vistazo cerca del borde y te das cuenta de que ves el final. Sabes qué es lo que te espera si caes.
Por eso tienes miedo. Porque lo sabes.
Entonces te dedicas a alimentar esperanzas. Deseos carnívoros que te consumen el alma. Son como llamas que queman incluso lo ignífugo; las quimeras de tu mente. Convierten en cenizas las fantasías. Cenizas humeantes, además.
Y por el humo se sabe dónde está el fuego.
Bajas a los infiernos y no puedes arder, dije una vez. Ahora, más que nunca, sé que es verdad. Sé que duele, que me dolerá; incluso ya me duele y no hago nada. Sigo sonriendo, intentando no pensar. Y disfrutando; dando un todo a cambio de un ¿nada?
... No nací ave fénix. Pero volaré si caigo al abismo. Y supongo que renaceré de entre las llamas.
Si estás ahí, sí.

viernes, 2 de mayo de 2008

Hoy, triste (I)

Ayer la primera prenda que sacó de su armario fue una sonrisa.
Hoy, triste.
Hoy, desnuda, querría vestirse sólo con su sombra.
Una camisa como la suya, con quizá dos o tres nanogramos de su aroma perdidos tras los botones. Unos vaqueros de chico, de bragueta infinita.
Pero no había nada de eso doblado en sus cajones, así que se conformó con una camiseta que gritaba a voz en escote.
Desayunó un café con cuatro terrones de un azúcar previsiblemente amargo. Desafió a su espejo, perdió la batalla y, de algún modo, supo que también la guerra.
Mañana, no sabía.
Hoy, triste.