domingo, 13 de febrero de 2011

Odio (III)

Te escribo esto mientras te odio.
Te odio mientras te escribo esto.
El orden de los factores no altera el producto cuando la suma de tus factores eleva al infinito mi repulsión.
Eres una constante pero -sea como sea- voy a suprimirte de la ecuación.

5 comentarios:

dintel dijo...

Me ha encantado la fuerza de las palabras.

De cenizas dijo...

¡Bienregresada! Pero... mejor que el odio, es el olvido... es más sano, más aséptico, y no acelera el ritmo cardiaco. No hay peor desprecio que no hacer aprecio.



besos

hamlet dijo...

Muy guay. Muy sentido. El odio, por lo menos, no denota vacío. Yo le temo mucho más a no sentir que a sentir odio, que es un sentimiento muy humano, por cierto. Un beso! me alegra leerte de nuevo.

Ningüino dijo...

Hay veces que nos fallan las ganas de todo, nos faltan las fuerzas y nos supera la impotencia.

Te diría que espero no pierdas parte de ti en la supresión de la constante, pero no estoy seguro de que esa constante llegue a desaparecer.

Con todo, y aún sin conocerte, solo espero que estés bien.

Ohdiosa dijo...

El odio...siempre me ha parecido un curioso sentimiento, de los que llegan con fuerza pero nunca lograr permanecer con la misma intensidad...¿crees que existe el odio eterno?

llevo un día hoy de preguntón y filosófico.... así tengo el blog, hecho un mar de "por qués" :)