sábado, 5 de enero de 2008

Soneto a la duda

Ser o no ser, cara o cruz, blanco o negro,
o no, bueno o malo, todo o nada.
¿Tú borras las dudas de una tacada?
De veras, en serio; cuánto me alegro.

Si no dudo no soy yo; siempre pienso
quién, por qué, cómo, dónde, cuándo y qué
será todo; sentada sobre el parqué
entre mirra y oro escojo incienso.

Es el dudar un deporte nacional,
practicado casi anónimamente.
Be duda my friend; sea pa'bien o mal.

A veces se niega fiera mi mente
y no dudo; actúo de mujer fatal.
Y río: ya me sé que todos mienten.

Este soneto se lo dedico a una de mis amigas; que ahora mismo se encuentra acorralada por las dudas.

miércoles, 2 de enero de 2008

Soneto al corredor orgulloso

Era la San Silvestre palentina
un gran reto; tan difícil de ganar
que te apuntaste sin apenas dudar.
Tú... prendes como la trementina.

Mil trescientos iban sólo por placer
y a ti te espoleaba el orgullo.
A veces me pareces un capullo
y otras no; huías en vez de correr.

¡Ea! Qué dorsal ni qué mariconadas,
apuesto seguro que pensabas.
Te aburren hasta las campanadas.

Jodido, o tal vez no; casi ganabas
a la meta. Los demás, en manadas.
Y tú, con gracia, los machacabas.

sábado, 29 de diciembre de 2007

¿Sabes... ?

... que amanezca para quien lo necesite.
Para quien tenga algo.
(o alguien)
Yo no. No espero nada.
Nada.

Todo es demasiado complicado.

Pero dicen que
"si algo ha de pasar pasará"
Si consiguiese creerme estas palabras
quizás mañana me despertaría de buena gana.

Quizá algún día será mi día.
Tal vez.

Así que...

... esperaré impaciente al amanecer
-por si acaso.
Y mientras,
cómo evitar sentirme estúpida...

lunes, 24 de diciembre de 2007

Díamalo

... Hoy es Díamalo. Y no; no es un concurso de obviedades ni yo soy tan competitiva en ello como House. Es que a mí las Navidades me sulibellan, me obnubilan, me alienan, ¡ea!
Para celebrarlo como merece he estado en el Carrefúr de mi ciudad, Pryca para los palentinos de pro. Compruebo entusiasmada cómo este centro comercial sigue enorgulleciéndose impertérrito de colocar la sección de tallas grandes junto a la bollería industrial.
Guau. Eso sí que es preocuparse por nuestra conciencia y lo demás zarandajas, fruslerías; mandangas, vaya. Dios; hoy estoy alegre con los sinónimos rebuscados y la gramática redundante. Debe de ser eso que llaman el espíritu de la Navidad. Si es que existe...
Y, viendo el tremendo riesgo de que esta entrada sea una nueva excusa para mis desvaríos mentales, me despido con la poca dignidad que aún conservo.
Sed buenos y aparentadlo -sí, a veces veo Identity, qué pasa.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Soneto al desengaño

Despeina la luna, derrocha besos,
pero tú tranquilo; yo soy de hierro,
te dio miedo buscarme entre el hielo.
Tan sólo quise robarte unos versos.

Tonta me dijeron; ahora toca tragar,
atracar un pobre banco en Enero,
los bolsillos llenarme de tu dinero,
aprender a odiar, a naufragar...

Hoy día mis días desprecio en realidad,
solías ser mi manual de autoayuda.
Y sabes hacerme daño de verdad.

Le robaste tus letras a Neruda,
no sé qué más quieres ya, ¿verme llorar?
... Muerde el dolor como una barracuda.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

El limón indefinido

Hoy mi buen amigo bastón-largo, proyecto de médico, volvió a aprovecharse de mi aburrimiento.
Y ahí estaba yo, de nuevo en una clase que no tengo. Ginecología y obstetricia, para más señas. Toma ya.
¿Suena mal? Pues bueno fue.
Miedo inicial de que el simpático profesorcillo descubriera que servidora es sólo una pobre Bióloga primeriza. Risa nerviosa y, por qué no, cierta expectación. Comienza la clase, y "déjame mirar los apuntes que si no se nota mucho"
El señor saca un puntero que más bien parece un taco de billar. A mí... A mí me da la impresión de que todo el mundo entiende. Y caigo en la cuenta de que soy oficialmente la "alumna" más pequeña del aula, exceptuando quizá algún que otro hematí.
Bueno... Daría el pego de no ser por mis marcadas expresiones de asco ante imágenes de patologías vaginales tales como prolapsos genitales o los dolores más puntuales del mundo: los quistes de Bartolino, en palabras del docto doctor -valga la redundancia:
Duelen a las 3 y a las 8 ya tienes la vagina asín de hinchá.
Pero claro, es que los médicos ya tienen los ojos pelados de tanto andar por la jaula. Ante esas dantescas y peludas visiones ellos como si nada, oye. Yo, a cuadros.
Durante la clase me perdí completamente y dejé de reconocer mi propio conejo... Fuera caras raras, por favor; sólo estoy hablando del forro de la capucha de mi abrigo; lo rocé con la mano y no supe lo que era... Que una tiene que explicarlo todo...
Pero sin duda la perla de la clase ha sido el caso del endometrio monjil.
Me explico:
Una vez vino una monja a la consulta. Sí, una monja. El caso es que tenía endometrios en los bíceps y cuando menstruaba la mujer se ponía que ni Schwarzenegger.
¿Entendéis? Yo, no.
... Y tras esta maravillosa hora en la que, a juicio de bastón-largo, me lo pasé pipa y lo que "aprendí" podrá serme de gran utilidad en un futuro, nos fuimos a comer.
Y nos ponen paella. Con limón. Ejem. Qué tos más tonta.
Y tras exprimirlo -como mis entradas- quedó una imagen como ésta.
Y claro, tras pasarnos una hora viendo vaginas... Adivinad a qué se nos parece...

Como el hipo

Hoy, perdida como siempre en medio de una inmensa hora de Bioquímica, volví a elaborar una de mis teorías instantáneas -como el café etiquetado; bien domesticado en su botecito multinacional.
Tú... Tú eres como el hipo. Eres una sensación mundana, que afecta a todos. Provocas risas y dulces compadecimientos. Todos -todos, sí- te hemos sufrido alguna vez.
Qué cosa más tonta -y más cabrona- eres.
Vienes sin avisar y tu llegada no es nunca bienvenida. Inoportunamente nos haces saltar, temer, reír, llorar; tratamos de disimularte y no podemos. Bueno... Quizá no queremos.
Al menos no quiero yo.
Eres, además, ridículamente molesto. Y nadie -nadie- sabe a ciencia cierta cómo desterrarte. Cada cual cree estar en posesión de la verdad, con mil remedios y fórmulas que -se supone- harán que no vuelvas.
Y, como el hipo, te vas dejando un dolorcillo que tiene mucho de orgasmo.